NO USAS UNIFORME EN EL TRABAJO? CLAVES PARA SACARLE EL MÁXIMO PROVECHO A TU ARMARIO

 

A quién no le ha pasado que al recibir la invitación para un evento o reunión social parece una tragedia cuando pensamos: ¿Y qué voy a usar?

Peor aún, si nos salimos del ámbito social y nos vamos para la rutina diaria, puede ser una pequeña pesadilla habitual pensar qué vamos a usar cada día para el trabajo, sobretodo si no usamos uniforme, porque a primera vista puede parecer que nuestro armario no cumple las expectativas de la empresa en la cual trabajamos, en donde todos los días el atuendo debe expresar no sólo la solidez y el respeto por ella misma, sino también marcar el profesionalismo propio y de nuestro oficio, puesto que ello también puede determinar el éxito de cada actividad.

Tal vez lo único que necesitamos es detenernos un poco y aplicar un poquito de creatividad a nuestro guardarropa, te podrías llevar una feliz sorpresa.

  1. Aquí te damos algunos pasos para conseguirlo:Vacía tu armario y separa tu ropa en tres categorías:

a): la que no te pones hace más de un año o nunca has usado; b): la que está dañada; c): la que sí usas.

Para el grupo ‘a’, la que no usas hace mas de un año, pregúntate qué hace aún en tu guardarropa e intenta responder: te gusta, pero no sabes combinarlo; por nostalgia; no te queda y esperas bajar unos kilitos de más este año; no está de moda, pero esperas que vuelva el ciclo y algún día lo esté de nuevo; no sabes cuándo usarlo. Experimenta de nuevo con ellas, pruébatelas y si definitivamente no te gusta, regálalo o véndelo. Si te gusta pero no sabes cómo combinarlo, consérvalo. pues con el próximo paso te daremos algunas ideas de cómo hacerlo.

Para el grupo ‘b’; la que está deteriorada, intenta ver si tiene solución, llévala donde una modista o alguien que sepa cómo repararla o arréglala tú misma; y si no tiene arreglo, recíclala; coge unas tijeras y atrévete a cambiar su forma, estilo o color. Si definitivamente está muy deteriorada, deséchala. Dale espacio a las prendas nuevas.

Para el grupo ‘c’ aplica los siguientes puntos:

  1. Agrupa tus prendas por tipologías: la deportiva, la de trabajo, pijamas, la de noche o fin de semana, así será más fácil encontrar aquello que necesites según tu actividad.
  2. Haz una lista de chequeo de tus prendas básicas. ¿Sabes cuáles son?

Las prendas básicas son necesarias en cualquier armario; son modelos atemporales que sirven para combinar con todo, intenta con las prendas que no usas hace tiempo, te podrías llevar una sorpresa. Lo ideal es que tus prendas básicas sean de colores neutros y sean los más planos posibles, pero ojo, como son atemporales debes comprarlas de buena calidad, es la mejor opción para invertir tu dinero:

-Camiseta blanca/Negra

-Camisa blanca /Negra

-Camisa índigo

-Jeans

-Pantalón negro

-Blazer color neutro

-Vestido neutro

-Chaqueta cuero

4. Combina con criterio pensando en buscar equilibrio.

Primero piensa en tu morfología,  y con esa base comienza a combinar, por ejemplo piensa en la parte de tu cuerpo que quieras destacar y la parte de tu cuerpo que quieras neutralizar, y esto lo logras con tus básicos y prendas favoritas, es decir, si tu cadera es más importante que tus hombros, entonces busca neutralizar con pantalones básicos, y en la parte superior puedes destacar con blusas estampadas, con detalles o con volumen, si tienes hombros más anchos que tu cadera, busca neutralizarlos con camisas básicas y dale importancia a tu cadera con pantalones o faldas que tengan acabados o estampados que lo destaquen. La idea es buscar siempre un balance y así el efecto visual de tu outfit te dará la apariencia de proporción.

5.Proyecta profesionalismo

Esto se logra vistiendo como si tuvieras un mayor rango del que tienes, para destacar entre tus compañeras de trabajo no necesitas revelar más de lo necesario, ni gastar mucho dinero,  por ejemplo, si las mujeres de tu mismo rango usan prendas muy reveladoras, tú úsalas discretas; si usan pantalones ajustados, los tuyos deben ser holgados o con caída; si ellas usan minifalda, tú usa faldas a la rodilla, usa accesorios discretos, pon cuidado a tu cabello, uñas, maquillaje y zapatos, usa un par de accesorios finos, usa maquillaje fresco y sobrio. Recuerda siempre, que en la oficina con respecto a tu atuendo, menos es más. Demuestra que desde tu presencia estás lista para un ascenso.

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